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Mici: el plato nacional rumano, hecho en casa desde 0

  • 29 abr
  • 6 Min. de lectura

Hay recetas que puedes simplificar sin cargártelas.

Los mici rumanos no son una de ellas.


Aprende a preparar mici o mititei, las salchichas rumanas sin piel más famosas del país, con una receta detallada de 4 días, caldo de huesos gelatinoso, especias y todos los trucos para que queden jugosos de verdad.


Receta tradicional de mici rumanos, preparados en casa desde 0
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Puede que desde fuera parezcan simples cilindros de carne picada a la brasa. Los mici no son hamburguesas alargadas, ni albóndigas ni simples salchichas. Bien preparados, tienen una textura elástica, jugosa y casi cremosa por dentro, con una costra tostada por fuera y ese sabor especiado que en Rumanía huele literalmente a primavera, montaña y barbacoa.


Y sí: se pueden hacer en casa muchísimo mejor que los del supermercado.


¿Qué son realmente los mici?

Los mici, también llamados mititei, son uno de los platos más populares de Rumanía: pequeños rollos de carne picada especiada, sin piel, cocinados tradicionalmente a la parrilla.


El nombre significa literalmente “pequeños”.


Suelen servirse con pan, mostaza rumana y cerveza, sin muchas tonterías alrededor, porque tampoco las necesitan.


Aunque hoy en día se suelen preparar con mezclas de ternera y cerdo, muchas recetas antiguas parten de carne de ternera, grasa, especias, ajo, bicarbonato y caldo. La versión histórica más famosa se asocia al restaurante Caru’ cu Bere de Bucarest, cuya receta de mici se cita a menudo como una de las referencias clásicas de este plato.


Receta tradicional de mici rumanos, preparados en casa desde 0

Por qué esta receta lleva varios días

Porque aquí no estamos haciendo “carne picada con especias”.


Estamos intentando conseguir tres cosas:

  • sabor profundo

  • textura elástica

  • jugosidad real


Y eso requiere reposo. La carne necesita tiempo para absorber el caldo, las especias y el ajo. El amasado también es clave, porque desarrolla la proteína de la carne y hace que la masa se vuelva compacta, brillante y pegajosa.


Ingredientes

Para unos mici caseros muy jugosos:


Para la carne

1kg de aguja de ternera picada dos veces

100g de sebo de vaca para embutido o 100g de manteca de cerdo

400 ml de sopa de huesos concentrada, fría y gelatinosa


Para el caldo

500 g de carne de ternera con tejido conectivo

500 g de huesos de ternera con tuétano

agua hasta cubrir y llegar a unos 250ml de volumen total

1 cucharadita de sal


Para las especias

16 g de sal

3 g de pimienta negra

3 g de tomillo seco

1 g de pimienta de Jamaica (6 bolitas)

1 g de semillas de cilantro

1 g de comino en grano

0,2 g de anís estrellado (1 punta)

6 g de bicarbonato

1 cucharadita de zumo de limón

1 cucharada de aceite (girasol, aunque si no tienes también va bien con oliva)


Para el ajo

10 dientes de ajo pequeños (8 grandes)

120 ml de agua templada, mejor si es con gas


Procedimiento

Día 1: preparar un caldo que no es para beber

Lo primero es hacer un caldo muy concentrado. Y aquí hay que entender algo: esto no es una sopa elegante para servir en plato.


No necesitamos zanahoria, cebolla, apio ni nada parecido. Lo que buscamos es colágeno.


Pon en una olla la carne, los huesos, un poco de sal y agua hasta cubrir. Lleva a hervor y después baja el fuego para que hierva muy suavemente durante unas 6 horas.


Puede salir espuma al principio. Puedes retirarla si quieres un caldo más limpio, pero no es obligatorio. En esta receta no estamos buscando transparencia, sino densidad.


Cuando esté listo, cuela el caldo y guárdalo en la nevera. Al día siguiente debería estar gelatinoso. Si al moverlo tiembla como una gelatina, vas bien. Si sigue estando líquido, tendrás que echar menos, unos 200g.


¿Por qué el caldo es tan importante?

El caldo gelatinoso se mezcla con la carne en frío. Después, cuando los mici se cocinan a la brasa, esa gelatina se derrite dentro de la carne. Resultado: mici mucho más jugosos.


Por eso los mici buenos no están secos ni se deshacen. Tienen estructura, pero al morderlos sueltan jugo.


Receta tradicional de mici rumanos, preparados en casa desde 0

Día 2: preparar las especias y amasar

Muele en un mortero (o procesador de alimentos) la sal, la pimienta, el tomillo, la pimienta de Jamaica, el cilantro, el comino, el anís y el bicarbonato.


La pimienta de Jamaica es importante porque no sabe como la pimienta negra. Tiene un aroma más cálido, entre clavo, canela y nuez moscada. Si no la encuentras, puedes sustituirla por estas mismas especias.


Justo antes de mezclar, añade el aceite y el zumo de limón a las especias. El limón ayuda a suavizar ese punto químico que puede dejar el bicarbonato.


Ahora mézclalo todo, con mitad del caldo frío. Y aquí empieza el trabajo real: hay que amasar fuerte. No mezcles dos minutos y ya está. Tienes que trabajar la carne hasta que cambie de textura. Lo ideal es amasar entre 20 y 30 minutos, siempre en la misma dirección.


Mientras mezclas, añade más caldo, hasta un máximo de 400g (en realidad, si la carne es buena absorbe más. Pero mejor no pasarse para evitar que se ague todo)


La masa estará lista cuando:

  • esté brillante

  • se vea pegajosa

  • se mantenga unida

  • forme hilos al separarla

  • puedas formar y sostener un mic sin que se rompa


Después tapa bien y deja reposar 24 horas en la nevera.


Receta tradicional de mici rumanos, preparados en casa desde 0

Día 3: el ajo, pero sin comerte el ajo

El ajo es obligatorio, pero añadirlo directamente a la carne puede hacer que luego repita bastante.


Por eso prefiero usar un sistema más fino: una especie de mujdei líquido: pela una cabeza entera de ajo (o unos 10 dientes), machácala y déjala infusionar con 120 ml de agua con gas templada durante unos 30-60 minutos.


Amasa otros 15 minutos.


Si ves que la masa todavía puede absorber más líquido, añade un poco más de caldo frío. Pero no te pases: tiene que quedar jugosa, no líquida. Vuelve a tapar y deja reposar otras 24 horas en la nevera.


Día 4: formar los mici

Unta las manos con un poco de aceite y forma cilindros pequeños. La referencia fácil:

  • un dedo de largo

  • dos dedos de ancho


No los hagas enormes. Si son demasiado gruesos, se quemarán por fuera antes de cocinarse bien por dentro.


Cómo cocinarlos

Lo ideal es hacerlos a la brasa. Necesitas fuego fuerte, pero sin llamaradas.


Coloca los mici en la parrilla y no los toques enseguida. Primero deja que se selle bien la parte de abajo. Después gira. La regla tradicional es clara: no marees los mici. Con 3 o 4 giros debería bastar.


También puedes hacerlos en una sartén tipo grill. No es lo mismo que la brasa, pero funciona bien si calientas mucho la sartén al principio y luego bajas un poco el fuego.


Receta tradicional de mici rumanos, preparados en casa desde 0

Un detalle importante sobre la carne picada

Hay gente que en Rumanía prefiere los mici un poco rosados por dentro. Yo no lo recomiendo.


Con un filete de ternera, el riesgo está sobre todo en la superficie. Pero cuando la carne está picada, esa superficie se mezcla con el interior.


Así que los mici deben quedar jugosos, sí, pero bien cocinados.


Cómo conservarlos

Una de las mejores cosas de esta receta es que puedes hacer mucha cantidad. Una vez formados, coloca los mici separados en una bandeja y congélalos.


Cuando estén duros, pásalos a una bolsa o recipiente. Así no se pegan entre ellos y puedes sacar solo los que necesites.


Para cocinarlos congelados, simplemente ten en cuenta que tardarán un poco más en hacerse por dentro.


Con qué se comen

Los mici se comen con:

  • pan

  • mostaza rumana

  • cerveza fría


La mostaza es casi tan importante como la carne. La mostaza rumana tiene un sabor muy particular, más suave pero también sabrosa, diferente a muchas mostazas occidentales, y encaja especialmente bien con la grasa y las especias de los mici.


Receta tradicional de mici rumanos, preparados en casa desde 0

El 1 de mayo y la obsesión rumana por los mici

En Rumanía, los mici están muy ligados al 1 de mayo, el Día del Trabajador. Ese día, muchísimas familias salen a parques, bosques, montañas o zonas de picnic para hacer barbacoa. Y si hay una comida que domina ese día, son los mici.


En medios rumanos se suele hablar de decenas de millones de mici consumidos alrededor del 1 de mayo, lo que demuestra hasta qué punto forman parte de la cultura popular del país.


Otro plato lleno de tradición que debes probar son las sarmale caseras, que te enseño a hacerlas junto a mi abuela.


¿Merece la pena hacerlos en casa?

Sí, pero solo si los haces bien. Si vas a mezclar carne, especias y ya está, te saldrán como los del supermercado. Pero si haces el caldo, respetas los reposos, amasas bien y cocinas con paciencia, entonces entiendes por qué este plato es tan importante en Rumanía.


Porque unos mici bien hechos no son simplemente carne a la brasa. Son una de esas recetas que explican mejor un país que muchas guías de viaje.

1 comentario

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Invitado
hace 4 días
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incredibil tot ce faci !

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