El pastel de limón que mejora con el tiempo: Citrom szelet
- Feb 1
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Updated: Feb 3
Este es uno de esos postres que, si lo pruebas bien hecho, te cambia la percepción de “pastel casero”.
No es bizcocho. No es tarta. Es otra cosa: capas finas horneadas por separado que, recién hechas, están firmes… y al día siguiente se vuelven tiernas porque absorben humedad de la crema y de la mermelada. Ahí está el truco.
Y sí: citrom szelet literalmente es “porción/pedazo de limón” (citrom = limón, szelet = porción). Lo que en mi familia se hace como “pastel de limón de la abuela”, en internet lo verás con mil nombres: “lemon bars” en versión de capas, o directamente “prăjitură cu foi și cremă de lămâie” (pastel con hojas y crema de limón), muy típico en la zona rumana también.
Lo bueno: es fácil, solo es laborioso por repetición. Haces una masa, la divides en 4, horneas 4 hojas, haces una crema sencilla, montas, cubres, y te olvidas hasta mañana.

Por qué este pastel funciona (y por qué “mañana” sabe mejor)
La idea no es que te quede “crujiente”. De hecho, no quieres que quede crujiente. Las hojas se cuecen finas (tipo 1–2 mm) y rápido (8–10 min aprox. a 180 °C), quedan frágiles al salir y se endurecen al enfriar.
Luego, cuando montas el pastel, la crema y la mermelada hidratan las capas. Por eso muchas recetas recomiendan prensar y dejar reposar de un día para otro: para que se ablande, se asiente y al cortar quede limpio.
Ingredientes
Masa (4 hojas)
500g harina
200g mantequilla
1/2cdta. bicarbonato
2 sobres de azúcar vainillado (o esencia de vainilla)
2 huevos + 1 yema
50g azúcar
2 cucharadas crema agria rumana (o yogur griego)

Crema de limón (tipo crema cocida)
4 cucharadas harina
180g azúcar
1/2L leche
250g mantequilla
limones (zumo de 1 + ralladura de 3)
Mermeladas (entre capas)
Una ácida (frutos del bosque va perfecta, aunque la tradicional sería de guindas)
Una dulce (albaricoque o melocotón suelen ser la opción clásica; el albaricoque aparece muchísimo en versiones tradicionales)
Glaseado de chocolate
8 cucharadas azúcar
3 cucharadas agua
2 cucharadas cacao
60g mantequilla

Preparación
1) La masa
Derrite la mantequilla y mézclala con la crema agria (o yogur), los 2 huevos y la yema.
Añade azúcar, vainilla, bicarbonato, una pizca de sal y empieza con la harina.
Mezcla y amassa 5 minutos (a mano). Tiene que quedar una masa suave, manejable, que no se pegue exageradamente.
Divide en 4 partes iguales y deja reposar 30 minutos, tapado.
Detalle que marca diferencia: pincha cada hoja con un tenedor antes de hornear. Evitas burbujas y deformaciones.

2) La crema (sin drama y sin grumos)
En una cazuela y en frío: mezcla azúcar + harina.
Vierte la leche poco a poco, removiendo para integrar.
Al fuego medio, remueve sin parar hasta que espese (unos 8–10 min, según cazuela).
Fuera del fuego: añade ralladura + zumo de limón + mantequilla batida blanda (temperatura ambiente) durante 4–5 min.
Clave: tapa y remueve de vez en cuando mientras enfría para que no haga costra.
3) Hornear las 4 hojas
Estira un trozo lo más rectangular posible, fino.
Mi abuela lo hace en la parte trasera de una bandeja. Es más fácil transferir y que no “caiga” la hoja, pero puedes usar tu bandeja de toda la vida
Horno a 180 °C y hornea 10–12 min (depende de grosor). Las quieres claritas, apenas doradas por bordes.
Repite hasta tener 4 hojas.

4) Montaje (el orden importa más de lo que parece)
La lógica que mejor funciona es:
Hoja 1
Mermelada ácida
Hoja 2
Crema de limón (generosa, sin miedo)
Hoja 3
Mermelada dulce
Hoja 4
Y sobre todo, presiona un poco (sin romper las hojas) para que tanto las mermeladas como la crema se repartan.
5) Glaseado de chocolate
Al fuego medio: azúcar + agua + cacao, removiendo.
Cuando ya no notes granos de azúcar, apaga y añade mantequilla.
Vierte encima y reparte.
El reposo
No es opcional: este pastel se termina mañana.
Déjalo toda la noche (idealmente en la nevera). Las hojas se transforman, la crema se asienta y el chocolate queda perfecto para cortar.

Consejos & tips
Hojas finas = mejor textura final. Si las haces gordas, mañana siguen “panosas”.
Si se te rompen un poco, no pasa nada: se “repara” montando. En frío nadie lo nota al cortar.
Mermelada de albaricoque: no es casualidad que salga tanto, pega muy bien con limón y es un clásico en los postres del este de Europa.
Si la crema te queda muy floja: lo siento, no se puede arreglar. O le faltó cocción o te pasaste de leche/zumo de limón. La próxima, añade más harina y cocina 1–2 min más (removiendo) antes de enfriar.
Corte limpio: cuchillo largo, limpio, y si hace falta lo pasas por agua caliente y secas.
Conservación
En nevera, tapado: 1 semana sin problema.
También congela bien en porciones (mejor sin glaseado si quieres el acabado perfecto al descongelar, pero se puede igual).





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