Pasca, mucenici (cozonac) y mucenici en sopa: tres recetas tradicionales rumanas que nacen del ayuno
- 2 hours ago
- 4 min read
Hay épocas del año en Rumanía donde la cocina cambia por completo. Durante semanas se cocina más simple, más vegetal y más consciente, no como una moda moderna sino como una tradición antigua que mezcla religión, cultura y memoria familiar.
Cuando llega el final de ese periodo, vuelven recetas que solo aparecen en fechas muy concretas y que tienen un significado especial.
En esta publicación tienes tres elaboraciones distintas pero conectadas entre sí: la pasca de Pascua, los mucenici dulces horneados en forma de cozonac y la versión en sopa dulce que se prepara sobre todo en el sur del país.
Son recetas que muchas veces se confunden o se mezclan, pero cada una tiene su historia y su momento. Su propósito es la celebración, la mesa compartida y las tradiciones que cambian ligeramente según la región o incluso según cada familia.
El contexto: ayuno, tradición y vuelta a la abundancia
En la tradición rumana, el periodo previo a Pascua se conoce como Postul Mare, una etapa larga donde muchas personas reducen o eliminan por completo productos de origen animal. No es un veganismo moderno, sino una forma de simplificar la alimentación y preparar el cuerpo y la mente para una festividad importante.
Por eso, cuando termina el ayuno, la cocina vuelve con fuerza:
masas fermentadas
queso dulce
huevos
especias aromáticas
Ahí aparece la pasca, y también los mucenici, que se preparan cada 9 de marzo en honor a los cuarenta mártires.

Pasca: el postre que marca el final del ayuno
La pasca es uno de los dulces más reconocibles de la Pascua rumana. Visualmente recuerda a una mezcla entre cozonac y tarta, pero su textura es única: base de masa fermentada, relleno cremoso de queso dulce y un aroma muy característico.
Qué la hace diferente
Usa brânză dulce (queso fresco de vaca), no queso crema industrial.
Combina dulzor suave con acidez ligera.
Las pasas y el huevo forman parte del perfil clásico, aunque hay muchas variaciones.
Tradicionalmente se hornea en moldes redondos y se decora con tiras de masa cruzadas en la superficie.

Ingredientes
Masa
500g harina de fuerza
7 g levadura seca (o 25 g levadura fresca)
250ml leche templada
80g azúcar
2 huevos
80g mantequilla derretida (templada)
1 pizca de sal
1 cdita extracto de vainilla (o 2 sobres de azúcar vainillado) o esencia de ron
Ralladura de 1 limón (opcional, pero típica)
Relleno
600 g queso fresco tipo “de vaca” bien escurrido (o burgos/requesón/ricotta escurrida)
120–150 g azúcar (según lo dulce que lo quieras)
2 huevos
1 cdita vainilla
Ralladura de 1 limón
100 g pasas (hidratadas 10 min en agua caliente con esencia de ron y escurridas)
Preparación
Preparar una masa fermentada enriquecida con huevo y azúcar. La mantequilla se añade tras haber amasado un poco.
Dejarla reposar hasta que doble volumen.
Mezclar el relleno de queso dulce con huevos y azúcar.
Montar base y relleno en el molde.
Hornear hasta que el centro quede firme y dorado.
Mucenici horneados (estilo cozonac)
En el norte de Rumanía, los mucenici no se sirven en sopa sino como un pan dulce fermentado. Tienen forma de ocho y una textura esponjosa muy parecida al cozonac.
Características principales
Masa fermentada aromática.
Forma simbólica que representa el infinito o la memoria de los mártires.
Se suelen cubrir con miel y nueces después del horneado.
Aunque parecen un dulce sencillo, requieren paciencia porque la masa necesita reposos largos para desarrollar sabor.

Ingredientes
Masa
500 g harina de fuerza
7 g levadura seca (o 25 g fresca)
250 ml leche templada
80 g azúcar
2 huevos
60 g mantequilla derretida (o 60 ml aceite)
1 pizca de sal
1 cdita vainilla
Ralladura de 1 limón o naranja (opcional)
Sirope / acabado
250 ml agua
120 g azúcar (o 150 g miel si lo haces más “pegajoso”)
1 cdita vainilla (o piel de limón)
150 g nuez molida (más al gusto)
Preparación general
Amasar una masa dulce con levadura. Añadir la mantequilla (o aceite) tras haber amasado un rato.
Dejar fermentar lentamente hasta que doble o triplique el volumen.
Formar tiras largas y dar forma de “8”.
Hornear hasta que estén bien dorados.
Bañar ligeramente con sirope, untar con miel y espolvorear nuez molida.

Mucenici en sopa dulce: la versión del sur
Si viajas al sur del país el mismo día encontrarás algo completamente distinto: una sopa dulce con pequeñas pastas en forma de ocho, cocidas en agua aromatizada con canela y nueces.
Puede sonar extraño si vienes de una cocina donde las sopas siempre son saladas, pero en Rumanía y zonas cercanas existen varias sopas dulces tradicionales.
Qué la hace especial
Es ligera y muy aromática.
Se sirve templada o fría.
Mezcla especias cálidas con dulzor moderado.
Ingredientes
200 g mucenici secos (los puedes hacer combinando partes iguales de sémola de trigo duro y agua, amasar 10 minutos, dejar reposar 1h y luego hacer churros finos, dándoles la forma del 8 o incluso haciendo anillos)
2 L agua
120–180 g azúcar (ajusta al final)
1 pizca de sal
1 cucharada de canela
1–2 sobres azúcar vainillado (o 1 cdita vainilla)
Piel de 1 limón (solo lo amarillo) + opcional un chorrito de zumo
150 g nuez molida
Opcional típico: 1–2 cdas miel (al final)
Preparación general (resumen)
Hervir agua con azúcar, canela y piel de limón.
Añadir la pasta en forma de mucenici.
Cocinar hasta que esté tierna.
Incorporar nueces molidas y ajustar el dulzor.

Consejos & tips
La masa fermentada necesita tiempo. Si la fuerzas con calor excesivo perderá textura.
El queso dulce marca la diferencia en la pasca; si no lo encuentras, usa queso de burgos o mezcla ricotta con yogur espeso.
Los mucenici en sopa mejoran tras reposar unas horas porque las especias se integran más.
No todas las regiones preparan estas recetas igual; cada versión cuenta una historia distinta.

Tres recetas, una misma tradición
La pasca simboliza el regreso a la abundancia después del ayuno. Los mucenici horneados hablan de reunión familiar y celebraciones regionales. La sopa dulce recuerda una cocina antigua donde el equilibrio entre dulce y especiado era algo cotidiano.
Juntas forman una pequeña ventana a una parte de la gastronomía rumana que no siempre se ve fuera del país. No hace falta prepararlas todas a la vez; puedes empezar por la que más curiosidad te dé y poco a poco descubrir cómo cada receta encaja dentro del calendario tradicional.
Si te interesa seguir explorando dulces y platos rumanos que casi no aparecen fuera, este es solo el principio.





Comments