Musaká casera 90% griega y 10% italiana
- Jan 14
- 3 min read
Hay platos que todo el mundo cree conocer… hasta que se pone a hacerlos en casa con calma.
La musaká es uno de esos casos. Mucha gente la asocia directamente a Grecia, pero la versión que hoy conocemos tiene poco más de un siglo. Antes de eso era un plato muy distinto, de origen árabe, sin bechamel y sin ese formato tan reconocible.
Esta es mi versión: mayoritariamente griega, pero con un pequeño guiño italiano. No para reinventar nada, sino porque así es como más me gusta hacerla y como mejor resultado me da en casa.
Ingredientes
(para una fuente de 32 × 23 × 7 cm)
Bechamel
70 g de mantequilla
70 g de harina
1 litro de leche
Carne
Queso
Parmesano o queso rallado

Patatas
10–12 patatas no muy grandes
2 cucharadas de sal
un buen chorro de aceite
1 cucharada de romero
1 cucharada de albahaca

Berenjena
3 o 4 berenjenas pequeñas
sal
aceite
Preparación
1. La bechamel
Derretimos la mantequilla a fuego medio, removiendo sin parar para que no se queme. Cuando empieza a coger un ligero color, añadimos la harina y seguimos mezclando unos segundos.
Añadimos la leche de golpe y batimos sin parar con un batidor. Cuando empiece a espesar, añadimos nuez moscada y una buena pizca de sal. Seguimos cocinando hasta que quede espesa y cremosa. Con una pizca de comino también queda genial.
No hace falta taparla con plástico (no queremos micro plásticos en nuestra comida): basta con removerla de vez en cuando para que no haga costra.
2. Las patatas
Pelamos y cortamos las patatas en rodajas de aproximadamente 1 cm.
Las ponemos en un bol con el aceite, la sal, el romero y la albahaca. Mezclamos bien con las manos y las colocamos en una bandeja con papel de horno, aprovechando también el aceite que queda en el bol.
Al horno unos 30 minutos, hasta que estén doradas por fuera y tiernas por dentro.

3. La berenjena
Lavamos y cortamos la berenjena en rodajas, también de aproximadamente 1 cm.
Se puede hacer al horno, pero yo prefiero hacerla en sartén o sartén grill, con un poco de aceite. Queda más ligera que frita y con mejor textura.
Es importante salarla ligeramente y no cocinarla en exceso, porque terminará de hacerse en el horno.
4. El ragù
En lugar de carne picada rápida, uso ragù bolognese, que le da mucha más profundidad al plato.
Si no tienes tiempo, puedes hacer un sofrito sencillo con carne y tomate, pero si puedes permitirte el ragù, se nota mucho en el resultado final.

5. Montaje
Aquí no hay un único orden correcto. Yo suelo hacerlo así:
patatas
berenjena
ragù
bechamel
parmesano
Repito capas y termino siempre con bechamel y bastante queso rallado arriba.
Doy unos golpecitos suaves a la fuente para que se asiente bien y limpio los bordes para que no se queme nada.
6. Horneado
Coloco la fuente en la parte media-baja del horno, con calor arriba y abajo (y ventilación activada):
30 minutos
luego 5–10 minutos de gratinado
Hasta que la superficie esté bien dorada.

Reposo (muy importante)
Al sacar la musaká del horno, no se sirve.
Déjala reposar al menos 30 minutos. Si puedes esperar una hora, mejor aún.
Así se asienta, se solidifica y puedes sacar un trozo limpio, con las capas bien definidas.
El resultado
Una musaká firme, jugosa, con capas claras y sabor profundo. Nada pesada, nada pastosa.
Tal como se ve en el segundo corte del vídeo: estable, limpia y como tiene que ser.

Consejos & tips
Sala bien cada elemento por separado
No cocines demasiado la berenjena antes del horno
El orden de las capas es secundario; el reposo no
Con ragù mejora mucho, pero puedes simplificar si hace falta
Esta musaká no pretende ser la única correcta. Es simplemente la forma en la que mejor me funciona y la que más me gusta comer.
Si quieres una versión aún más rápida o tienes dudas, déjamelo en comentarios o escríbeme por Instagram.





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